El fenómeno de la autolesión puede afectar a cualquier persona, pero cada vez es más frecuente entre la población de 12 a 18 años. La autolesión, consiste en infringirse dolor mediante cortes, golpes, quemaduras o mediante el arrancamiento del cabello. El objetivo de quien se autolesiona es calmar el dolor emocional.
Se estima que un 4% de los adultos, sin diferencia de género, lo hacen. Es un fenómeno complejo que cada vez es más conocido y estudiado, pero que sin embargo, aún es un tabú en nuestra sociedad.
A continuación, presentamos las causas más habituales detrás de una autolesión:
Por otra parte, no suele ser fácil percatarse de dichas conductas, ya que las heridas las suelen esconder bajo pulseras, tatuajes o partes del cuerpo que no son visibles a simple vista.
Es una conducta muy peligrosa que puede llevar a la muerte. Por ello, es importante acudir a donde un profesional de la psicología de forma inmediata.
Lo esencial para todos los casos de autolesión es abordar el aspecto psicológico de este, ya que las personas se autolesionan porque sufren emocionalmente y es una realidad que requiere de una intervención profesional urgente y efectiva.
Es muy importante hacer entender a la población que la autolesión y el suicidio están relacionados, por lo tanto es un comportamiento peligroso que se puede tratar desde varios enfoques.
Además, es muy importante hacer saber la situación a los familiares o personas más cercanas al afectado. Una pieza clave en la solución de este comportamiento está en el entorno en el que se desarrolla el sujeto.