A pesar de que siempre ha existido la violencia de género, en el pasado esta era considerada un tabú, ya que se hablaba muy poco sobre ella. Sin embargo, en la actualidad todo esto ha cambiado y cada día se habla más sobre ella y son cada vez más las campañas que se hacen para prevenirla y evitarla. Lamentablemente, la violencia de género se ha convertido en una de los grandes flagelos de nuestra sociedad. Esto se debe, en parte, a que muchas veces la persona que ejerce la violencia, es decir, el maltratador, lo menos que parece es esto. Se ve como una persona completamente normal y equilibrada desde el punto de vista mental.
Sin embargo, gracias a diversos estudios llevados a cabo por especialistas en el área de la psicología, hemos podido ir ahondando en la psique de los maltratadores y se han establecido ciertas pautas que permiten identificarlos. Interesante, ¿verdad? Pues quédate con nosotros que, a continuación, vamos a hablar acerca de las dos caras que tienen los maltratadores, veremos el perfil de un maltratador.

Si en algo estamos de acuerdo es que el maltrato puede ser de diversa naturaleza. Hay quienes creen que cuando se habla de maltrato se está hablando de golpes o bofetadas, entre otros. Sin embargo, no es así. El término maltrato abarca un amplio espectro de acciones que van desde el ámbito físico hasta el psicológico y emocional. Muchas veces, el maltrato es tan sutil que quienes se encuentran alrededor no lo notan.
¿Sabías que contar chistes sexistas que denigren o desvirtúen el rol de la mujer es una forma de maltrato? Pues sí, a pesar de que no hay violencia física implicada en esto, el solo hecho de atentar y minimizar a una persona por ser mujer ya se considera una forma de maltrato. Así mismo, lo que llamamos anulación de la pareja, es decir, menospreciar y minimizar sus cualidades hasta el punto de la humillación, también es maltrato.
Ahora bien, hay formas de maltrato que son un poco más explícitas y que, si estás atento, puedes percibirlas. Entre estas tenemos los insultos, las amenazas, el chantaje emocional, las agresiones físicas (incluyendo el abuso sexual) y los gritos.
Lamentablemente, la mayoría de estos abusos ocurren a puertas cerradas, en el hogar y nadie en el entorno cercano de la persona maltratada se da cuenta de lo que está ocurriendo. Así mismo, muchas veces el maltrato es progresivo, es decir, quizás comience con alguna acción de chantaje emocional y vaya escalando hasta incluso llegar a lo peor, que puede ser el asesinato.
En la literatura sobre el tema abundan casos de mujeres que por años estuvieron aguantando el maltrato por parte de sus parejas hasta que, lamentablemente, fueron asesinadas. En muchos casos fueron capaces de advertir los signos de peligro, pero no pudieron salir de la relación a tiempo.
Una vez que hemos hablado un poco acerca del maltrato, es pertinente que pasemos a estudiar a quien lo ejerce: al maltratador. Gracias a diversos estudios se han podido establecer ciertos rasgos o características que tienen en común la mayoría de los maltratadores. Con base en esto se ha logrado establecer lo que llamamos “El perfil del maltratador”. A continuación, te describimos las características y aspectos más resaltantes de su personalidad:
Los maltratadores tienen la particularidad de que saben cómo envolver a las chicas con su sonrisa y sus actitudes amables. En apariencia es una persona equilibrada emocionalmente, que posee muchas virtudes y que se desenvuelve muy bien desde el punto de vista social. En un principio se pueden mostrar amables y tolerantes. Sin embargo, en la medida en que la relación va avanzando, comienzan a mostrar su verdadero yo.
Esta es una característica muy representativa de los maltratadores. Desde el punto de vista psicológico son muy rígidos, es decir, no aceptan las opiniones de los demás sino que creen firmemente que siempre tienen la razón. Además de esto, no aceptan que se les contradiga ni en lo más mínimo. Todo debe hacerse como ellos dicen porque si no, estallan en cólera. Si tienen hijos, son demasiado exigentes con ellos e incluso establecen normas y reglas en el hogar que a veces rayan en la exageración total.
Tomando en cuenta lo que te hemos dicho anteriormente, los maltratadores se ven a sí mismos como personas prácticamente perfectas. Es por esto que no permiten que se les realice ningún tipo de crítica. Como piensan que todo lo que ellos hacen está bien, les encanta criticar a los demás. Son capaces de criticar de tal manera a su pareja que, poco a poco, van socavando su autoestima y amor propio. Si se les hace alguna crítica, por muy pequeña que sea, son capaces incluso de llegar a la violencia física.
Sí, así es. Para un maltratador es mucho más fácil atacar a una persona emocionalmente cuando esta carece de un sistema de apoyo conformado por amigos o familiares. En este sentido, los maltratadores siempre tratan de alejar a la persona objeto del maltrato de sus seres queridos. Y debido a los controladores y autoritarios que son, generalmente, logran este objetivo. Muchas personan ven esto como un cumplido y creen que es porque el maltratador desea tenerla para sí, pero la realidad es que lo que quiere es alejarla de cualquier persona a quien pudiera acudir en busca de ayuda.
El maltratador tiende a hacer uso de diversos recursos para mantener a su víctima junto a él. Entre estos podemos mencionarte la manipulación y el chantaje emocional. La persona que maltrata, generalmente, culpa a la víctima de las cosas que ocurren y además él mismo se victimiza, generando que la otra persona se sienta culpable y responsable y termine haciendo lo que él desea. Así mismo, suelen decir mentiras sobre muchas cosas y es posible que también sean infieles.
Como lo lees. El maltratador es una persona cuya disfuncionalidad a nivel emocional ocasiona que no le importe el efecto de sus acciones o palabras en las demás personas. Por eso son crueles. No les interesa si hieren a los demás, ya sea su pareja o sus hijos. Lo único que les interesa es que se haga su voluntad. Además de esto, como creen que son perfectos, ellos no conciben la idea de pedir disculpas, nunca se arrepienten de lo que hacen, pues siempre encuentran justificación a sus acciones.
Cuando decimos que algo es dicotómico, nos referimos a que solo presenta dos opciones. Pues bien, en el caso de los maltratadores, su pensamiento solo contempla dos opciones: lo que está bien y lo que está mal. Es como si vieran el mundo en blanco y negro, sin matices de grises. Es por esto que, para ellos, todo lo que se sale de sus parámetros y de lo que ellos consideran que está bien, está equivocado o mal.
Como podemos ver, los maltratadores son personas expertas en mostrar una doble cara. Ante su entorno son personas agradables y hasta simpáticas, mientras que en su hogar muestran su verdadero rostro, el de una persona fría, controladora, obsesionado con la autoridad y capaz de maltratar a quien le contradiga. Es importante tener en cuenta estas características por si en algún momento de nuestras vidas nos topamos con alguien así, y de esta forma estar preparados para identificar las señales de alarma y huir de esa relación a tiempo.