La ansiedad es un estado de incertidumbre, preocupación o miedo que actúa de forma regular como un escudo para cumplir de forma correcta con alguna tarea. Además, la persona se encuentra en constante, lo que le supone ciertas dificultades para relacionarse, así como de solventar los problemas del día a día.
En la gran mayoría de los casos, los síntomas de la ansiedad preocupan a la persona que lo padece, ya que la persona desconoce su causa y eso genera a su vez un mayor malestar.
Dentro de los trastornos de ansiedad nos encontramos con diferentes problemáticas, entre ellas, las más habituales son las que presentamos a continuación:
La ansiedad generalizada se presenta como una preocupación constante y excesiva por actividades o eventos cotidianos.
El trastorno de pánico se caracteriza por episodios repentinos de miedo intenso, que alcanza su pico en pocos minutos y genera sensación de ahogo, palpitaciones, mareo etc.
La ansiedad por separación es un trastorno de la niñez que, generalmente, se caracteriza por una ansiedad intensa en los momentos de separar al niño de sus padres o de sus figuras paternas.
La fobia social es un nivel elevado de ansiedad frente a situaciones sociales, debido a sentimientos de inseguridad, vergüenza o incluso por creer que uno será juzgado por los demás.
Las fobias específicas son miedos irracionales que causan ansiedad, ante un objeto o una situación concreta, lo que genera un deseo por evitarlos. Estas situaciones pueden ser el miedo a volar, el miedo a los ascensores, a las arañas etc.
La agorafobia es un trastorno de ansiedad que se caracteriza por el temor a ciertos lugares y situaciones de las que no se pueda huir fácilmente. En estas situaciones la persona se siente atrapada, indefensa y avergonzada.
Ante los primeros síntomas de ansiedad, no lo dudes, y acude a un psicólogo que pueda ayudarte. Es habitual que poco a poco los síntomas sean más intensos y variados.